Un contexto:

Raras veces somos conscientes de la importantísima labor que el profesorado afronta en su día a día y las contradicciones a las que se encuentran sometidos.

Si hay un factor común en las conclusiones tras el análisis de las diferentes problemáticas en la sociedad adulta es que “Tenemos que trabajar en las escuelas”. La alimentación saludable, el ejercicio, la prevención de conductas adictivas o violentas, la educación cívica, la vial, la conciencia natural y cultural, la diversidad sexual, la igualdad… un sinfín de ideas, de proyectos que señalan las aulas como el lugar idóneo para evitar que se desarrollen situaciones problemáticas en la vida adulta.

Estas tareas, que una gran parte del profesorado valora como tan o más importantes que muchos de los contenidos curriculares, requieren de una preparación, de un seguimiento, de un proyecto que adapte eso que los adultos buscamos al momento de desarrollo y a la realidad del alumnado. Requieren de trabajo, de coordinación… requieren de tiempo.

Y necesitan que sean puestas en valor.

El gran debate: Quién enseña y quién educa

Es un debate viejo este de discutir acerca de quién ha de enseñar y quién educar. Es viejo y nos hace perder tiempo y recursos, porque lo cierto es que el aprendizaje no sucederá nunca sin emociones, sin contexto, sin interacción con el medio y no se circunscribe sólo a la escuela. Niños, niñas, aprenden continuamente, sobre todo por observación y comparten tiempos, espacios y emociones con otras personas.

El corazón está en la mente, es una parte inseparable por más que nos esforcemos en dividir. Este esfuerzo será vacío, no tendrá resultados. Será mejor remar en el sentido natural, enseñemos educando y eduquemos enseñando.

El seguimiento en las escuelas:

Seguir no sólo los resultados del trabajo de los alumnos y alumnas, sino sus procesos de aprendizaje, es la forma más fácil de enseñar educando.

10 aspectos importantes que favorecen el aprendizaje:

Cuidemos el clima de convivencia en el aula:

Es mucho más difícil aprender y enseñar en un clima de convivencia con interrupciones continuas. Para asegurarnos de trasladar la importancia de mantener un clima positivo de convivencia, en A trote proponemos como primera tarea, tras la presentación, el consenso de las normas del aula y el consenso en la aplicación de las consecuencias de incumplirlas. El compromiso a la hora de cumplirlas será mayor cuanto mayor sea el grado de consenso alcanzado en su propuesta y su efectividad aumentará cuanto más coherente sea la aplicación de las normas y consecuencias consensuadas por todo el profesorado.

Cuidar y poner en valor el clima de convivencia del grupo es una tarea imprescindible para la inclusión educativa de cada una de las individualidades que se presentan en un aula.

Favorezcamos el liderazgo positivo en el grupo:

La elección de un delegado o delegada de clase no es un trámite. En la medida en que consigamos que la persona que representa a un grupo sea un líder natural, con empatía, con ideas dinamizadoras, con un carácter prosocial y que cuente con el respeto de sus compañeros/as, podremos poner en práctica muchísimas actuaciones y programas que aprovechen el recurso más importante con el que contamos en los centros educativos: el propio alumnado. Formar a estos alumnos y alumnas en liderazgo positivo es un aprendizaje que sin duda pondrá en valor aspectos promotores de una convivencia positiva.

Establezcamos reuniones eficaces con las familias:

A todas las familias nos gusta hablar de nuestros hijos/as. A todas. Y al profesorado la información que nos aporta la familia es totalmente necesaria para lograr los objetivos de aprendizaje en el alumnado. Para lograr un trabajo colaborativo con las familias el primer paso debiera ser poner el foco no sólo en las calificaciones, en su progreso académico, sino en esos aspectos sociales y emocionales que hacen diferente a cada alumno/a, contar de qué forma el centro está trabajando con el alumno/a y de qué manera ese trabajo puede ser apoyado desde casa. Las notas, las calificaciones, es el resultado de todo un proceso, nuestro foco ha de estar en los apoyos a ofrecer, vayamos de lo concreto a lo general. Pongamos ejemplos de comportamientos, de potencialidades, de dificultades, preguntemos a las familias si están de acuerdo, pidámosles que reflexionen también con ejemplos y, juntos, marquemos un plan concreto de acción.

Activemos el detector de potencialidades:

A trote: Ofrecer oportunidades para destacarSólo detectando las potencialidades de alumnos y alumnas podremos ofrecerles apoyos para superar sus dificultades.  Hacer que repitan una y otra vez un mismo proceso hasta que aprendan a hacerlo de igual modo que los demás es ir en contra del respeto a la diversidad, es homogeneizar, es acabar con la creatividad. Si son más hábiles dibujando o “leyendo” imágenes, ¿por qué hacer que centren toda su atención en el texto escrito?, ¿no será mejor que aprendan primero la imagen y después lean la información?. Si son habladores/as, ¿por qué no invitarles a explicar a sus compañeros/as una parte del tema tras preparar su explicación haciendo un pequeño esquema?. Si necesitan moverse, ¿por qué no enseñarles a extraer de un texto la información que les permita caracterizar o escenificar un personaje o un procedimiento? ¿Por qué todos/as llevan exactamente las mismas tareas para casa?, ¿Por qué tienen que ser los mejores en todo?… Activar el detector de potencialidades es crucial.

Evitemos las generalizaciones:

A trote: Ofrecer oportunidades para destacarCuando generalizamos un comportamiento al conjunto de la persona, estamos dándole un valor que no tiene. Un alumno/a puede ser generoso/a a la hora de compartir un juego o una merienda y no serlo a la hora de compartir su conocimiento o a la inversa. Puede que un niño/a interrumpa más que los demás en clase, sin embargo ese mismo niño/a puede que en otros contextos, con su entrenador/a, por ejemplo, sea ejemplo de buen comportamiento para los demás. Generalizando lo que conseguimos es extender ese comportamiento. Cada vez que decimos “Eres una despistada” o “Eres un fenómeno”, impedimos que maniobren.

Ofrezcamos oportunidades de aprendizaje para todo el alumnado:

A trote: Ofrecer oportunidades para destacarMi hijo nació, vivió y sigue viviendo con una madre adicta a los libros… y todavía no le gusta leer, sí que le cuenten historias, dibujar, interactuar con otras personas, discutir sobre un tema, escribir poesías, diseñar actuaciones, coreografías, practicar deporte, ver una buena película o un buen monólogo, disfrazarse, explicar, ayudar a sus compañeros/as… El sistema educativo ha sido para él una carrera de obstáculos, un sufrimiento en muchas ocasiones, sobre todo durante las etapas de Educación Infantil y Secundaria. La primera por ser demasiado “movido”, la segunda porque le hablaban “plano”. ¿Qué pasó en Primaria para que, lejos de ser un sufrimiento, fuese un placer ir a la escuela? Las oportunidades que le ofrecían para que aprendiese, la implicación y motivación de su profesorado. Es fundamental diseñar sesiones que respondan a todas las potencialidades, cuidando los materiales que ofrecemos para que estudien y completándolos con recursos que den respuesta a las individualidades del aula, con tareas que conecten sus intereses con el conocimiento que queremos transmitir.

Sigamos de forma individual cada proceso de aprendizaje:

A trote: Ofrecer oportunidades para destacarA veces nos sorprendemos en una junta de evaluación ante alumnos/as que no han exteriorizado antes dificultades y, de repente, vemos como son 2, 3, 4… las asignaturas que llevan suspensas, todas a punto de aprobar, sin haber saltado alarma alguna. Y es que las dificultades emergen cuando las demandas superan los recursos. Los cuadernos A trote tienen todo un apartado para el seguimiento, para detectar antes de la junta de evaluación y ofrecer los apoyos y la atención individualizada necesaria para actuar.

 

Evaluemos de una forma justa para todos, para todas:

A trote: Ofrecer oportunidades para destacarAdaptar la forma de evaluar es una adaptación no significativa. No estamos variando los contenidos sobre los que evaluamos, sino la forma de hacerlo. ¿De qué nos vale evaluar a un alumno/a con dificultades en lectoescritura de forma escrita? ¿Es justo para él/ella?. Cuando nos sorprende negativamente el rendimiento de un alumno/a en el examen la razón suele estar en que nuestra forma de evaluarle no ha sido válida, no recoge la realidad de lo que sabe. Evaluar por competencias supone una revolución en el proceso de evaluación, supone una evaluación global, que responda a preguntas como ¿Sabe extraer la información relevante de un texto? ¿Sabe escoger los procedimientos/contenidos que conforman una buena respuesta? ¿Es capaz de expresarlos de forma oral en una historia/procedimiento coherente? ¿Lo expresa bien de forma escrita/opera de forma correcta? ¿Puede mantener la atención y no dejar atrás ningún dato/detalle?… Esta información es mucho más valiosa que un número y mucho más justa para todo el alumnado.

Promovamos la autoevalución:

A trote: Ofrecer oportunidades para destacarEn los cuadernos A trote para alumnos y alumnas de Educación Secundaria se incorpora una práctica para llevar a cabo en todas las asignaturas: justo antes de un examen o de la entrega de un trabajo, evaluar el aprendizaje alcanzado, mediante el pronóstico de una nota y, después, evaluar e interpretar el resultado real. Esta práctica, junto a la oportunidad de facilitar la evaluación cuanto antes y de corregir los errores, cada alumno/a con su examen delante, para que detecte y anote aquello que le ha faltado o el paso en el que se ha equivocado, le ofrecerá la experiencia de aprender de sus errores, entendiéndolos como lo que realmente son, una parte inherente a todo proceso de aprendizaje.

Trabajemos en equipo:

A trote: Ofrecer oportunidades para destacarTodas las asignaturas están relacionadas, las competencias que alumnos y alumnas van adquiriendo y mejorando repercuten en los resultados de todas las materias y van fomentando su autonomía a todos los niveles en todos los contextos. Detectemos, establezcamos un plan conjunto, coherente y coordinado, enseñemos a cada alumno, a cada alumna a utilizar todas sus potencialidades para superar sus dificultades, contemos con las familias, explicándoles nuestro plan y ofreciéndole la oportunidad de que colaboren con nosotros desde casa.

Si os ha gustado y queréis profundizar un poco más, aquí os dejo un enlace a un documento en pdf para el profesorado, con ideas que favorecen un tipo de enseñanza promotora de aprendizajes con significado en el alumnado. Podéis descargarlo pulsando sobre la imagen.

Hasta la semana que viene!

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