Programa de mediación escolar entre iguales atrote

Unidad de Convivencia 1

Mediación escolar

Preparación del taller

Para impartir esta unidad de convivencia es necesario tener una serie de conocimientos técnicos acerca de en qué consiste la mediación entre iguales en el contexto educativo.

Conocimientos técnicos:

La bibliografía que proponemos es la siguiente:

  • Boqué Torremorell, M.C. (2007). Guía de mediación escolar. Programa comprensivo de actividades de 6 a 16 años. Barcelona: Octaedro.

Competencia a nivel personal (emocional) y social:

Lo más difícil para los adultos (y adolescentes) es llevar a raja tabla dos de los grandes principios de la mediación: la neutralidad (no se puede tomar partido por ninguna de las partes) y el no aconsejar (son las partes las que tienen que acordar cuál es la mejor solución a su conflicto, los mediadores/as no pueden aconsejar). La confidencialidad es otro de los grandes pilares de la mediación y lo que hará que los alumnos/as confíen en el proceso como forma de resolución pacífica de conflictos.

 

 

Introducción

La formación en mediación escolar se lleva a cabo mediante una metodología que, en varias fases y con técnicas específicas, logra que un grupo de alumnos/as aprendan a ayudar a sus compañeros/as a resolver conflictos cotidianos que dañan la convivencia del centro.

Los adolescentes suelen resolver sus problemas mediante técnicas de afrontamiento competitivas, que provocan disputas que pueden acabar siendo sancionables. La mediación entre iguales es una forma de aprender a resolver conflictos mediante otras estrategias, de índole más cooperativa y colaborativa. Sus principios básicos son la neutralidad, la confidencialidad, la escucha activa y NO dar consejos ni ofrecer soluciones. Son las personas en conflicto (las partes) quienes han de llegar a un acuerdo, mediante la sucesión de los diferentes pasos de los que consta el proceso de mediación.

El programa que en atrote presentamos tiene por base la Guía de Mediación escolar, de Mª Carmen Boqué Torremorell (citado anteriormente).

Para la participación del alumnado en esta formación, debemos contar con el consentimiento de sus familias, así como haber mostrado una serie de competencias a nivel personal en las unidades llevadas a cabo desde las tutorías de competencia social y de resolución pacífica de conflictos. No resulta extraño que alumnos/as con un rendimiento escolar por debajo de la media tengan amplias competencias para la mediación y acaben siendo los mediadores/as más solicitados por sus compañeros/as. También existen casos de alumnos/as con un elevado nivel de conflictividad que han acabado siendo grandes mediadores/as. Ser capaz de identificar a los alumnos/as para formar parte del equipo de mediación, de forma que conformen un grupo heterogéneo y representativo de todo el alumnado es uno de los factores que en mayor medida promueve el éxito a la hora de implementar el servicio de mediación escolar entre iguales en el centro. Respetar los tiempos y las fases de la mediación es otro de los factores que más promueve el éxito del programa. A veces las prisas nos llevan a querer saltarnos fases, lo realmente cierto es que una mediación se complica mucho, en la mayoría de los casos se hace imposible, sin una premediación. Debemos ser respetuosos con el procedimiento, adaptarlo a nuestro estilo, pero sin perder de vista el proceso, los principios en los que se basa y sus tiempos.

Dotar al equipo de mediación del centro de un lugar en el que poder reunirse y en el que poder llevar a cabo las mediaciones es muy deseable, ya que deben desarrollarse en un lugar privado y libre de interrupciones.

La mediación, una vez se implementa en el centro y comienza a utilizarse el servicio, promueve un clima diferente para la convivencia. Cada mediación supone un aprendizaje para los alumnos/as que acuden como partes en un conflicto, aprenden a afrontarlos de forma pacífica y se promueve un estilo de comportamiento asertivo. Esto hace que, en conflictos similares, tengan ya un conocimiento, que aplicarán cada vez con menos ayuda del equipo de mediación del centro. Se crea un clima de convivencia positivo y supone una herramienta más en el centro para atender temas leves de conflictos entre iguales. Es importante saber que “entre iguales” lleva implícita otra connotación, además de tratarse de un proceso llevado a cabo por el propio alumnado, y es que es una técnica que no debe ser utilizada en situaciones de víctima-agresor, con los roles de uno y otro muy marcados. En estas situaciones, es el Protocolo de acoso escolar, dentro del Reglamento de Régimen Interno y del Plan de Convivencia del centro el procedimiento al que acudir.

Objetivos

Conseguir que los alumnos y alumnas que van a formar parte del equipo de mediación del centro aprendan la técnica de mediación entre iguales.

Fomentar un clima socioafectivo enriquecedor entre las personas que acuden a la mediación.

Desarrollar en el alumnado actitudes asertivas en el tratamiento de los conflictos.

Desarrollar la capacidad de diálogo y la mejora de las habilidades comunicativas, sobre todo las relacionadas con la escucha activa.

Mejorar las relaciones interpersonales.

Ayudar a la resolución pacífica de conflictos con menos costes y en un clima de aprendizaje.

Reducir el número de sanciones y de expulsiones en el centro educativo.

Contenidos

En la primera sesión los objetivos serán los de formar equipo, recordar los contenidos de las unidades del Plan de Acción tutorial en los que se basa la mediación y conceptualizar el proceso de mediación, sus principios, sus fines y su distinción con otros procesos para la resolución de conflictos.

En la segunda sesión trabajaremos las partes que existen dentro de un conflicto (persona, problema y situación) y presentaremos y practicaremos las diferentes técnicas de escucha activa.

En la tercera sesión presentaremos y practicaremos la primera parte del proceso de mediación: la premediación (acogida, explicación del proceso, normas, aceptación del proceso, cuéntame y despedida).

En la cuarta sesión recordaremos los principios en los que ha de basarse una mediación y presentaremos y practicaremos las fases de la segunda parte del proceso, la mediación propiamente dicha (acogida, presentación y reglas del juego, cuéntame, aclaración del conflicto, petición de posibles soluciones y acuerdo).

La quinta y sexta sesiones serán para practicar, mediante role playing diferentes casos de mediación. Todos los alumnos/as que forman parte del equipo de mediación tienen que pasar por escenificar y vivir el rol de mediador/a y el rol de parte en conflicto.

Metodología

Para llevar a cabo esta formación, se requiere el aprendizaje y la práctica del proceso de mediación. Para ello utilizaremos metodologías que promuevan el aprendizaje significativo, única forma de que los alumnos/as que forman parte del equipo de mediación sean capaces de resolver casos distintos a los expuestos.

Ellos/as vivirán el proceso de mediación, mediante los diferentes role playing que iremos presentando para practicar cada una de las técnicas de escucha activa y cada una de las fases de las que consta el proceso de mediación.

Además, nos interesa promover la cohesión grupal y la ayuda entre iguales. Para ello incorporaremos a las sesiones dinámicas de cohesión y de resolución de conflictos de forma cooperativa.

Les daremos, además materiales, con los que en un principio apoyar las diferentes fases de la mediación. Los comienzos suelen ser bastante mecánicos, con excesiva formalidad, incluso pueden parecernos algo “fingidos”, pero debemos entenderlo como parte del proceso de aprendizaje, poco a poco se irán sintiendo más seguros/as durante el proceso y acabarán haciéndolo de una forma natural y adaptada a su propia personalidad.

Temporalización

El mejor momento para comenzar esta formación es al finalizar la unidad de competencia social para la resolución de conflictos en las tutorías. La última de las sesiones de esa unidad ya os proponía una votación entre el alumnado para escoger a aquellos compañeros/as a los que veían con más competencias para ser mediadores, una presentación de candidatos y un proceso para su elección. Las opiniones del alumnado, junto con la del tutor/a, serían valoradas por la Comisión de Convivencia del centro y por el orientador/a para escoger a aquéllos que en mayor medida sean representativos de todo el alumnado. El grupo final para la formación, no debiera exceder de 12-14 alumnos/as, para disponer del tiempo que cada mediador/a necesita para su práctica.

La formación se suele llevar a cabo por el orientador/a del centro, junto con el coordinador de convivencia o un profesor/a que forma parte de la Comisión de Convivencia del centro. En el caso de ya existir una cultura de mediación en el centro, los mediadores/as con más experiencia podrían participar también de la formación.

Las sesiones que proponemos para la formación son 6, de dos horas de duración cada una, en horario extraescolar y con periodicidad semanal. Para formar parte del Equipo de Mediación del centro es necesario contar con el consentimiento de las familias, para las que se puede realizar una sesión de presentación del programa, para que lo valoren y apoyen desde sus casas y que entiendan que es imprescindible la confidencialidad en las intervenciones que vayan a realizar sus hijos/as.

Indicadores para la evaluación

Número de casos para los que se solicita mediación

Número de mediaciones que son solicitadas desde el equipo directivo del centro

Número de mediaciones que son solicitadas por el alumnado

Número de mediaciones que son solicitadas por las familias

Número de mediaciones que son solicitadas por el propio alumnado

Número de casos que se han resuelto mediante mediación

Análisis de las encuestas de convivencia del centro

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