El anterior post dominguero trató sobre la planificación en los cuadernos A trote. Identificar nuestros propósitos y establecer un plan para conseguirlas es el primer paso para reconocernos como aprendices y comenzar a comportarnos con autonomía y responsabilidad.

Entender que metas y planes son diferenciados para cada persona, para cada alumno/a, para cada hijo/a, nos hace afrontar los conflictos y evaluar los resultados bajo criterios personalizados, con respeto y, sobre todo, facilitar aquellos recursos que son necesarios para el logro de sus propósitos.

Si sabemos que el aprendizaje sucede de una forma más coherente y significativa cuando responde a las necesidades e inquietudes, ¿Por qué no adaptar nuestros apoyos y enfocar nuestros esfuerzos a ayudarles a cumplir sus metas?.

El seguimiento ocurre durante todo el proceso que va desde que se enuncian unas metas y se planifican los esfuerzos hasta la evaluación de los resultados. Durante este proceso es cuando realmente ocurre el aprendizaje  a todos los niveles: cognitivo (contenidos y estrategias), emocional (regulación emocional), de autorregulación ejecutiva, de autoconocimiento… lo realmente divertido ocurre en el camino, en el proceso.

Cuándo se produce a nivel cerebral el desarrollo de la inteligencia ejuecutiva.

La inteligencia ejecutiva se desarrolla justamente en el periodo de la adolescencia. Estudios neuropsicológicos lo demuestran. Esta inteligencia se relaciona de forma muy directa con nuestras capacidades para la planificación, para el seguimiento y para la evaluación. Es el director de la orquesta en nuestro cerebro. Pone en marcha los recursos necesarios, recupera los contenidos relacionados, se encarga de supervisar todo el proceso de aprendizaje, incluyendo la regulación emocional.

Este desarrollo tardío tiene su razón si pensamos en la importancia de la experimentación durante la infancia, en aprender sin miedo a fallar, en aprender por ensayo y error. La inteligencia ejecutiva, todo ese desarrollo que ocurre a nivel de corteza prefrontal, viene después para desarrollar antes todo el pensamiento creativo, simbólico, para aprender dando respuesta a la curiosidad.

Así es como, durante la infancia, niños y niñas necesitan apoyos, necesitan que les recordemos qué hacer para hacer más efectiva su actividad. Pueden ir a patinaje sin coger sus patines, pueden dejar los deberes hechos sobre su mesa, pueden olvidarse de entregarnos alguna nota de la escuela… son tantos los “despistes”. Si entendemos que esto entra dentro de su propio desarrollo, les enseñamos a parar en la puerta para pensar acerca de lo que van a necesitar, poco a poco, día  a día, estaremos facilitando el desarrollo de su inteligencia ejecutiva.

Podemos educar respetando su momento en el desarrollo y siempre a favor de su curiosidad.

El seguimiento en los cuadernos de tutoría A trote:

Los cuadernos de tutoría se va adaptando a cada curso, a cada periodo, a cada edad. Paso a paso van aprendiendo, desde la pura experimentación hasta el razonamiento más abstracto.

Para este curso 2017-2018 los cuadernos se han diseñado para facilitar el tránsito entre EP y ESO y para motivar al alumnado de FPB. Este periodo corresponde a la preadolescencia y comienzo de la adolescencia, toca experimentar la relación que existe entre planificación, seguimiento y autoevaluación con los resultados obtenidos. Toca lograr que se reconozcan como aprendices, facilitando el desarrollo de una autonomía responsable.

El seguimiento en Educación Primaria

Cuadernos de tutoría atrote: Sigo mi trabajo EP

Los cuadernos de tutoría A trote para EP trabajan una cierta planificación general en los 3 contextos (familia, escuela y amig@s), todavía no se centra en la planificación de cada una de las materias, se sigue promoviendo la experimentación.

Lo que se trabaja de forma específica es el seguimiento durante cada uno de los trimestres.

En estas hojas, que se organizan por trimestres y se encuentran al final de los cuadernos, alumnos y alumnas van anotando sus exámenes y sus trabajos y disponen de un espacio para establecer un plan, para reconocer la emoción que ha provocado su calificación y para aprender a reconocer aquellas decisiones que tomaron y que les han funcionado y las que creen que podrían poner en funcionamiento para lograr una mayor satisfacción.

Los espacios son pequeños, buscando facilitar una evaluación más global y la reflexión a partir de la propia experimentación.

El seguimiento en los primeros cursos de la ESO y en FPB:

Cuadernos de tutoría atrote: Planifico-Sigo-Evalúo ESO y FP

Si bien la autonomía es el mayor deseo de niños y niñas, en la adolescencia este deseo se convierte en necesidad. Más que luchar haciéndoles ver que no están preparad@s para asumir responsabilidades, podemos ofrecerles apoyos para desarrollar esa autonomía, para relacionarla con sus propias experiencias, dando un paso más.

El paso es sustancial con respecto a los cuadernos de EP, se promueve el ajuste de expectativas y el desarrollo de un estilo atribucional interno, inestable y controlable. Basta de vocablos. Veréis qué fácil se entiende:

El ajuste de las expectativas.

Cuando vamos al cine a ver la segunda parte de una película que nos encantó o por recomendación de un amigo/a con el que solemos estar de acuerdo, no suele gustarnos tanto (hay excepciones, por supuesto). Las expectativas entran en juego. Cuando salimos sin ganas, solemos pasarlo genial; cuando tenemos unas ganas tremendas, resulta que nos sorprendemos aburrid@s en algún momento. Otra vez las expectativas.

Ajustar las expectativas a la realidad es una forma de autorregulación emocional.

En los cuadernos de tutoría, se comienza con este trabajo, simplemente pidiendo que, justo antes de hacer un examen o de presentar un trabajo, apunten en su cuaderno qué puntuación esperan alcanzar. Con ello, alumnos y alumnas van ajustando sus expectativas a la realidad. Habrá ocasiones en las que crean que se prepararon para un 9 (por no decir un 10) y consiguen un 7 y momentos en los que crean que van a suspender con un 4 y consiguen un 7.

Y… llega la gran pregunta: Un 7 es un 7, ¿provoca la misma emoción si crees que vas a conseguir un 9 que si crees que vas a suspender con un 4?. Este es el poder de las expectativas. En la medida en que las ajustemos al resultado real, nos sentiremos con mayor control sobre las situaciones que se nos presenten.

El estilo atribucional interno, inestable y controlable.

El estilo es la forma genérica con la que solemos realizar cualquier tarea. Si lo pensamos en literatura, en pintura, en arquitectura, vemos que nos sirve para realizar una clasificación genérica, a simplificar realidades complejas.

Las atribuciones son los motivos con los que justificamos un suceso cualquiera.

Así, estilo atribucional son los motivos con los que solemos justificar algo que nos ha pasado.

Existe una teoría de gran calado en Psicología, la de los estilos atribucionales de Weiner. Resumidamente, son 3 las grandes dimensiones, en las que se coloca nuestro estilo atribucional.

  • Interno Vs Externo: ¿Eres tú el responsable del resultado o son otr@s?.
  • Estable Vs Inestable: ¿Siempre va a ser así o puedes hacer algo por cambiarlo?.
  • Controlable Vs Incontrolable: ¿Está en tu mano controlar la situación o no lo está?

Para fomentar una autonomía responsable, buscaremos que el alumnado desarrolle un estilo atribucional interno, inestable y controlable.

Este aspecto se trabaja en los cuadernos de tutoría reflexionando acerca del resultado y debiendo justificar la insatisfacción con causas como la falta de estudio o esfuerzo o la poca atención en clase o errores en el examen.

Si el alumno/a cree que el examen ha sido muy difícil, quizás no ha estudiado lo suficiente o no ha prestado la suficiente atención en clase. Si cree, por ejemplo, que el profesor/a le tiene “manía”, quizás su comportamiento en clase no es el adecuado y, por tanto, no presta atención.

Buscamos que alumnos y alumnas reflexionen y tener un material para detectar y ofrecer apoyos cuanto antes. De esto hablaremos en los siguientes dos posts, todavía no he decidido el orden, pero trataremos los apoyos a este desarrollo crucial en la etapa adolescente tanto en casa como en los centros educativos.

La responsabilidad como educadores/as es enorme en estos temas, tan relacionados con sentimientos de indefensión, con el declive de la autoestima, con la frustración y con la búsqueda de emociones fuera de los retos diarios. Soy de la opinión de que detrás de un “No quiero hacerlo” se esconde un “No soy capaz y no quiero mostrarlo”. Nuestra responsabilidad es enorme, sobre todo en este periodo de la vida, en la adolescencia. Pero esto lo dejo para los dos siguientes posts.

Vamos ahora con una pequeña práctica sobre estilos atribucionales. Os presentaré justificaciones ante un resultado y tendrés que descifrar si es Interno/Externo – Estable/Inestable – Controlable/Incontrolable y qué pregunta (por ejemplo, habrá muchas más que una) podríais hacer para promover un estilo atribucional interno, inestable y controlable.

“Es que el vecino se puso con obras y no pude estudiar”

Solución

Externo (el vecino) -Inestable (no siempre está de obras)-Incontrolable (¿no pudo ir a estudiar a la biblioteca?)

“Es que a mi esta asignatura se me da genial”

Solución

Interno (él/ella misma) – Estable (¿crees que si no prestaras atención ibas a tener el mismo resultado? – Incontrolable

“Me cogió el toro, creí que era más fácil y cuando me di cuenta, ya fue demasiado tarde”

Solución

Interno-Inestable (puede hacerlo mejor la próxima vez)-Controlable

“Fue una injusticia. El profesor me tiene manía”

Solución

Externo (culpa al profesor)-Estable (¿qué crees que puedes hacer para que ya no te tenga manía?)-Incontrolable

“Lo tenía preparadísimo, pero justo antes de empezar me empezó a doler muchísimo la cabeza y no fui capaz de concentrarme”

Solución

Interno-Inestable-Incontrolable (¿se lo dijiste al profesor antes de que te diera el examen?)

“Es que yo no soy capaz, estudio muchísimo, atiendo, hago todas mis tareas y nunca lo consigo”

Solución

Interno – Estable (¿Crees que necesitas que te lo pongan un poco más fácil?) – Incontrolable

“Atendí muchísimo, hice mis tareas y estudié un poco cada día, por eso conseguí esta nota”

Solución

Interno-Inestable-Controlable

“Siempre tengo muy mala suerte, siempre me preguntan lo que no me sé”

Solución

Interno (cree que es un gafe)-Estable-Incontrolable (¿Probaste a estudiar todo?)

“Es que este fin de semana tuve una competición de balonmano y no pude estudiar”

Solución

Externo (la culpa fue de la competición)- Inestable- Incontrolable (¿No sabías que tenías una competición?)

“No es tan mala nota, Marta sacó menos que yo”

Solución

Externo (¿Tú conseguiste mejor o peor nota que en tu examen anterior?)- Inestable- Incontrolable

Hasta la semana que viene!

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