Programa Creando un marco. ¿Quién me representa? atrote

Unidad de tutoría 1

Creando un marco. ¿Quién me representa?

Preparación del taller

Prepararnos es fundamental para crear un buen clima de convivencia en el aula. Con esto nos referimos a mostrar tanto conocimientos técnicos, como una buena competencia a nivel personal (emocional) y social.

Conocimientos técnicos:

  • Sobre todo si acabáis de llegar al centro educativo y os han encargado la tutoría de un grupo de alumnos, lo primero y principal es conocer el centro: instalaciones, proyectos (en especial el PEC, el RRI, el PC y la PGA) y normas. Sobre esto versará la primera de nuestras sesiones y debemos tener los conocimientos necesarios para ello.
  • Decidir qué tipo de estructura de clase queréis para la primera sesión de tutoría. Lo normal es elegir entre una estructura de tipo “U”, sólo con sillas o con el aula dispuesta en filas de mesas y sillas (la tradicional). Para las sesiones de tutoría recomendamos la disposición en “U”, ya que permite que todos y todas podamos vernos las caras y la comunicación se produce de forma mucho más fluida.
  • Intentar conocer al profesorado que dará clase a vuestro grupo de alumnos/as y la información que les darán sobre su materia en su sesión de presentación.
  • Si el centro trabaja con el “Cuaderno de Tutorías”, conocer su funcionamiento.

Competencia a nivel personal (emocional) y social:

Estas competencias son fundamentales para controlar el aula de forma eficaz, con el objetivo de crear un clima de convivencia que favorezca el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Desde atrote os hemos preparado una serie de recursos para el profesorado, relacionados con la capacidad de Enseñar a aprender y, entre ellos, tratamos el tema del  “Control del aula”.

 

 

Introducción

Esta es la primera acción tutorial, que tiene un claro componente preventivo a nivel primario. Lo que buscamos es que los alumnos y alumnas entiendan el valor que tienen las normas y lo imposible que resulta una convivencia sin ellas, a la vez que promover un estilo de liderazgo positivo en las aulas, mediante la elección de un delegado/a con características personales, emocionales y de competencia y compromiso social que sean adecuadas para ese puesto y para el buen funcionamiento de la Junta de Delegados del centro.

Las normas que tenemos en el centro son de obligado cumplimiento para cualquier miembro de la comunidad educativa. Una cosa son las normas del centro y otras las del aula que, sin entrar en contradicción con las anteriores, pueden ser consensuadas por el grupo de alumnos.

En la medida que consigamos el consenso en las normas del aula, mayor grado de compromiso podremos observar en el alumnado, ya que han sido ellos mismos/as las que se las han impuesto. Este aprendizaje en autodisciplina es muy importante y necesario para un desarrollo óptimo de la personalidad de cada uno de los alumnos/as, ya que es una forma de hacerles responsables de sus actos y de asumir las consecuencias que, de forma consensuada, se han impuesto como grupo en el caso de no cumplirlas.

La palabra “normas” tiene además una cierta connotación negativa en el contexto adolescente, las ven como imposiciones externas, más que como lo que son: la única forma de convivir de forma pacífica. Las normas son como las puertas de una casa, nos protegen y nos aportan seguridad. Cuando no existen normas, tenemos la sensación de dormir con la puerta abierta de par en par, lo que causa una cierta ansiedad ante el temor de lo que nos puede llegar a pasar.

Este taller podría enlazarse con el de “Red de alumnos solidari@s”, que se presenta para potenciar la dinamización del centro educativo por medio del recurso más valioso con el que contamos: el propio alumnado. Para ello, los delegados y delegadas de cada uno de los grupos, pasarán a formarse y a integrar esta Red, que tiene entre sus metas dinamizar el centro educativo, prevenir la aparición de comportamientos que entrañen algún tipo de riesgo y ofrecer ayuda y apoyo a otros alumnos/as que tienen alguna dificultad. Todo ello, por supuesto, supervisado y apoyado por la Comisión de Convivencia del centro, tutores, departamento de orientación y jefatura de estudios.

Objetivos

Promover en el alumnado el respeto a las normas del centro.
Establecer en el aula un estilo de liderazgo positivo.
Promover la participación del alumnado en el centro.
Promover la cultura democrática en el centro educativo.

Contenidos

En la primera sesión de este primer taller conoceremos a nuestro alumnado, por medio de una dinámica de presentación y les daremos una serie de informaciones generales.

En la segunda sesión trataremos de modificar la connotación negativa que puede llevar pareja la palabra “normas” por otra de índole protectora y preventiva.

En la tercera sesión establecerán de forma consensuada las normas del aula, que no pueden entrar en contradicción con las del centro.

En la cuarta, se establecerá el debate y se elaborará el cartel con las normas de la clase que los propios alumnos y alumnas han consensuado.

En la quinta sesión se reflexionará acerca de las características que debe tener un buen delegado/a de clase y se presentarán voluntarios/as para representar a la clase.

En la sexta los candidatos y candidatas dispondrán de tiempo para explicar a sus compañeros/as sus propósitos si son elegidos/as. Se vota al delegado/a y se cubre el cuestionario de evaluación.

Metodología

La metodología, como en los demás talleres de tutoría que proponemos, es de índole participativa. Los alumnos/as serán los principales protagonistas de su aprendizaje. Utilizaremos dinámicas por equipos, de gran grupo, por parejas, de lápiz y papel…

Cabe destacar la importancia de distinguir el concepto “dinámica” del de “juego”. En una dinámica siempre se produce una reflexión final, guiada por el tutor/a, mediante una serie de preguntas. De este modo es como la experiencia se convierte en aprendizaje. Si no se realiza una buena reflexión tras la dinámica, su potencialidad se verá mermada, simplemente provocará un ambiente distendido.

Temporalización
Este taller tiene una duración de 6-7 sesiones (dependiendo del número de voluntarios que se presenten para ser delegados/as de clase), de 50 minutos y con una frecuencia semanal.
Indicadores para la evaluación del taller

Para este taller y para todos, resulta imprescindible la evaluación, tanto a nivel del proceso como de los resultados.
Para la evaluación del proceso, en las plantillas que tenéis disponibles en el diseño de sesiones de cada uno de los programas, contáis con un breve cuestionario final, que podréis utilizar para evaluar el proceso. Si disponéis de tiempo, podéis escribir anotaciones acerca del desarrollo de cada una de las sesiones.

Para evaluar el resultado de este taller, podéis tener en cuenta:

  • Los resultados de los cuestionarios que en la última sesión cubre el alumnado.
  • Recogida de información al resto del profesorado acerca del grado de cumplimiento de las normas del aula.
  • Estudio comparativo respecto a otros años del número de partes/faltas del grupo de alumnos/as.
  • Número de gestiones y peticiones realizadas por el delegado/a de clase.

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