Programa de aprender a aprender atrote

Unidad de tutoría 5

Aprender a aprender

Preparación del taller

La competencia de aprender a aprender del alumnado está muy relacionada con nuestra propia competencia para enseñar a aprender, que en atrote tratamos de forma específica en los recursos para el profesorado. Avanzamos que no creemos que se trate tanto de la forma que tengamos de dar clase, debemos sentirnos cómodos en nuestro propio estilo, de lo que se trata es de tener en cuenta las necesidades de los alumnos/as, de intentar enlazar contenidos e intereses; necesidades y motivaciones.

Conocimientos técnicos:

  • Los conocimientos técnicos para enseñar a aprender nunca se acaban, vivimos en un proceso de aprendizaje continuo, cada alumno/a nos pone a prueba y nos enseña. Siendo así, sí entendemos que existen unas bases sobre las que asentamos toda esta unidad:
    • El aprendizaje significativo de Ausubel
    • El enfoque sistémico
    • Las estrategias metacognitivas
    • La inteligencia ejecutiva
    • La teoría de las inteligencias múltiples de Gardner
    • Los estilos atribucionales y sus locus de control
    • La importancia de las expectativas

Competencia a nivel personal (emocional) y social:

Estas competencias son fundamentales motivar al alumnado para aprender. El proceso es arduo mientras aprendemos, nos frustramos y, a veces, el esfuerzo no trae la recompensa que esperábamos. Tener un profesor competente a nivel emocional es fundamental para aprender que los errores no son más que otra oportunidad para aprender, esta vez, mejor.

 

 

Introducción

Los últimos estudios acerca de las diferencias entre el alumnado que con su estudio es capaz de alcanzar un tipo de aprendizaje significativo de otros/as, que o bien no alcanzan el aprendizaje o sólo son capaces de repetir lo que han aprendido se encuentran sobre todo en el uso de estrategias metacognitivas, totalmente relacionadas con la inteligencia ejecutiva (R. Mayer, 2010).
Un estudiante eficaz se caracteriza por escoger la estrategia más adecuada ante la tarea, calcular los recursos que debe poner en marcha, hacerse un plan, que va siguiendo y evaluando, hacer las modificaciones que considera necesarias, hacerse preguntas y, cuando acaba, es capaz de autoevaluar su grado de conocimiento en el tema.
Los aprendices eficaces son alumnos/as con unas expectativas ajustadas y una motivación basada en el propio aprendizaje, son curiosos y ávidos a la hora de aprender.
Son pocos los alumnos/as que son capaces de desarrollar estas estrategias por sí solos, en la mayoría de los casos debemos apoyarles en este proceso y darles las herramientas adecuadas para andamiar su propio estilo de aprendizaje. Si nos quedamos en enseñarles técnicas de estudio, lograríamos un tipo de aprendizaje memorístico, enseñarles estrategias es lo que en mayor medida les convierte en aprendices autónomos.
Aprender a aprender es una de las competencias clave en nuestro sistema educativo y está muy relacionada con una de las competencias que, como educadores, debemos también esforzarnos en cultivar y en mejorar: nuestra capacidad de enseñar a aprender (en atrote la tratamos en los recursos para el profesorado). Cada alumno/a tiene sus intereses, sus necesidades, su capacidad, su entorno… son tantos los factores que inciden sobre su capacidad de aprender a aprender que a veces nos podemos sentir abrumados. Sin embargo, tener muchos factores que inciden en una capacidad es en sí mismo algo muy positivo. Desde el enfoque sistémico en el que trabajamos, eso nos permite intervenir de múltiples maneras. Si modificamos uno de los factores, ya se producirá un cambio.
No podemos olvidar la pirámide de Maslow cuando tratamos este tema. La competencia de aprender a aprender estaría muy relacionada con la necesidad que Maslow llama “de autorrealización”, en la cúspide de la pirámide. Su teoría nos dice que las personas invertirán sus recursos primero en ver cubiertas sus necesidades más básicas (alimentación, protección, cuidados…) y sólo estarán motivados para autorrealizarse si les quedan recursos para invertir en ello. En el centro educativo el alumno/a tiene que sentirse saciado, no puede tener hambre, tiene que sentirse protegido, cuidado, con relaciones sanas entre iguales y con los adultos, sólo así podrá desarrollar todo su potencial. Si bien existen zonas más deprimidas económicamente, estos alumnos/as son en sí mismos supervivientes y darán todo lo que tienen por aprender si el entorno se lo pone un poco más fácil, si el centro educativo no sólo se interesa por trasladarles una serie de contenidos, en definitiva, si están abiertos a entender sus necesidades y a darles respuesta.
Por último, en esta introducción, queremos recordar que esta unidad de tutoría está muy relacionada con las agendas tutoriales que desde atrote ponemos a vuestra disposición, si queréis implantarlas en el centro. En ellas, todos los días trabajamos la inteligencia emocional y la ejecutiva y promovemos la puesta en práctica de las estrategias que son necesarias para conseguir convertir a nuestros alumnos/as en aprendices autónomos.

Objetivos

Dotar al alumnado de las estrategias necesarias que le permitan reconocerse como aprendiz, aceptarse, aprender a mejorar y sentirse protagonista de su propio proceso de aprendizaje.

Despertar en el alumnado la curiosidad en el aprendizaje.

Dotar al alumnado de estrategias ejecutivas y metacognitivas.

Enseñar al alumnado a autoevaluarse en el proceso y en el resultado.

Contenidos

Sesión 1: Convertimos la frustración en motor.

Sesión 2: Nos reconocemos como protagonistas de nuestro proceso de aprendizaje: Ajustamos nuestras expectativas.

Sesión 3: Diferentes materias. Distintas estrategias.

Sesión 4: Similitudes y diferencias entre las distintas materias.

Sesión 5: Marcamos objetivos, planificamos, seguimos y evaluamos.

 

Metodología

La metodología será activa y participativa, con dinámicas grupales, por equipos y de lápiz y papel.

Temporalización

Esta unidad se desarrolla durante 5 sesiones de 50 min. de duración y con frecuencia semanal.

Indicadores para la evaluación del taller

Para evaluar el proceso, en la plantilla para el diseño de sesiones disponéis de un apartado, que podéis completar con anotaciones sobre el transcurso de cada una de las sesiones e informaciones que os haga llegar el resto del profesorado.

Para la evaluación de los resultados, disponéis en la última de las sesiones el Cuestionario de evaluación que cubrirán los alumnos/as y podéis seguir recogiendo información, tanto de los demás profesores (sobre todo acerca del cambio en la actitud del alumnado referente al estudio) y el grado de mejora en las calificaciones de cada una de las materias.

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